Quiero alquilar mi segunda vivienda,¿qué opciones tengo?

Resultado de imagen de hucha ahorro“Me he comprado una casa para invertir y, por ahora no la necesito. He pensado en ponerla en alquiler para sacar un poco de rentabilidad y poder hacer frente con lo que obtenga del alquiler, al menos la hipoteca y los gastos de suministros y mantenimiento”

1) ¿Qué posibilidades tengo?

                Las opciones que tiene son muy amplias y, para saber cuál se adapta mejor a sus necesidades y pretensiones habrá que tener en cuenta el tipo de vivienda de que se trate, de su ubicación, de si quiere obtener unos beneficios altos y a corto plazo o, más bajos pero sostenido en el tiempo.

Las opciones son:

– Alquiler de vivienda.

– Alquiler para uso distinto a la vivienda, incluyéndose en este punto el contrato de alquiler

+ temporal.

+ de uso turístico.

Incluso cabría la posibilidad de una opción mixta: Puesto que hay un límite temporal en los alquileres vacacionales, podemos utilizar esta modalidad en los meses de verano y, durante el resto del tiempo cambiar el tipo de contrato buscando inquilinos temporales ( estudiantes, ejecutivos, trabajadores, etc)

 

     Resultado de imagen de zapatillas de estar y sofa           2) ¿Cuál es la principal diferencia entre estos tipos de contrato? La principal diferencia es el destino, el uso que le vaya a dar el inquilino. En el caso de que vaya a fijar su residencia, será un contrato de alquiler de vivienda en el que se exige mayores requisitos y garantías precisamente por constituir la vivienda del inquilino.

Por esto es fundamental que tengamos en cuenta a la hora de redactar los contratos de alquiler para uso distinto de vivienda que quede claro que el inquilino no va a fijar su hogar en el inmueble alquilado sino que la ocupa por otros motivos.

 

3) ¿La tengo que alquilar por un tiempo concreto? La respuesta a esta pregunta va a depender del tipo de alquiler que al final hayamos decidido.

Si usted se ha decidido por alquilarla para vivienda, la ley establece que la duración será libremente pactada por las partes y, añade que en el supuesto de que la duración sea INFERIOR A TRES AÑOS, llegado el día del vencimiento del contrato, éste se prorrogará por plazos anuales hasta que el arrendamiento alcance la duración mínima de TRES AÑOS. Y, en el supuesto de que llegada la fecha del vencimiento del contrato o de cualquiera de sus prórrogas, una vez transcurrido como mínimo los TRES AÑOS, ninguna de las partes hubiera notificado por escrito a la otra con TREINTA DÍAS DE ANTELACIÓN SU VOLUNTAD DE NO RENOVARLO, el contrato se prorrogará obligatoriamente por UN AÑO MÁS.

Si se decidió por el arrendamiento por temporada, la Ley no dice nada acerca de cuál tiene que ser la duración de este tipo de contrato; por lo que quedará a voluntad de las partes la duración del contrato, sus posibles prórrogas, preavisos, fecha de ocupación y desalojo de la vivienda,etc.

Por último, si se ha decidido por el ALQUILER TURÍSTICO ( más adelante daremos una definición y las principales características de esta modalidad) será necesario que consulte usted la legislación que sobre TURISMO tenga la Comunidad Autónoma donde esté su inmueble puesto que cada una de las Comunidades Autónomas que ha desarrollado su legislación en esta materia exige el cumplimiento de requisitos distintos; así por ejemplo, la Comunidad de Madrid ha fijado una duración mínima del contrato de 5 días.

 

Resultado de imagen de entrega de llaves y mudanza    4) Tengo dos hijos estudiando fuera pero lo más seguro es que en unos años uno de ellos necesite la vivienda para vivir en ella porque tiene que hacer las prácticas en esa localidad y posiblemente se quede a vivir allí, ¿tendré problemas si para entonces lo tengo alquilado?

No, no tendrá problemas siempre que con una antelación mínima de DOS MESES comunique al arrendatario que tiene necesidad de la vivienda arrendada para destinarla a vivienda permanente de su hijo. El arrendatario, salvo pacto, tendrá que entregar la finca en ese plazo.

Pero ¡cuidado!, porque si no se produce la ocupación efectiva de la vivienda por su hijo en un plazo de TRES MESES, el arrendatario podrá optar entre ser repuesto en el uso de la vivienda por el tiempo que le reste hasta los tres años o, a recibir una indemnización.

 

5) Se han puesto en contacto conmigo unos trabajadores de una empresa que se tienen que desplazar durante 4 meses a mi ciudad para trabajar pero desconozco si puedo alquilárselo y, qué hacer para que quede claro que solo durará el contrato 4 meses. ¿Puedo hacerlo? ¿Debo tener alguna precaución?La respuesta a esta pregunta es afirmativa. Por supuesto que puede alquilar la vivienda durante ese periodo. Como ya definimos en una respuesta anterior lo que caracteriza los contratos de temporada no es la duración del alquiler sino el uso que de la vivienda vaya a hacer el inquilino.En el caso que nos está planteando el trabajador no pretende establecer su hogar en el inmueble que le va a alquilar, sino que únicamente su estancia se debe a motivos laborales.

La precaución que debe tomar es a la hora de redactar el contrato dejar claro que durante la duración del contrato (la que acuerden arrendador y arrendatario) va a constituir vivienda temporal por motivo laboral. También sería conveniente aportar el empadronamiento de los arrendatarios.

 

Resultado de imagen de campus universitario      6) ¿Existe alguna particularidad que tenga que tener en cuenta en el supuesto de que alquile el piso a estudiantes?

                Al igual que en el supuesto anterior se trataría de un contrato de temporada al NO constituir el inmueble alquilado VIVIENDA PERMANENTE y, por tanto, el destino del contrato sería POR USO DISTINTO A LA VIVIENDA.

Podría considerarse particularidades o, al menos, extremos importantes y que debería constar de forma clara y precisa en el contrato (además de recalcar el carácter TEMPORAL):

– En el contrato deberán figurar todos los “estudiantes” a quienes se va a alquilar la vivienda.

– En el caso de que uno de ellos se vaya, tendrán que responder solidariamente los demás.

– En cuanto a la duración del alquiler, además de detallarla, resultaría interesante incluir alguna cláusula en la que se establezca la imposibilidad de prórroga del alquiler sin el consentimiento expreso del arrendador; así como fijar una penalización para el caso de que se incumpla el contrato en este aspecto; Posibilidad de exigir un aval de los padres de los inquilinos y, un seguro para que cubran los posibles desperfectos que se causen.

– Otros aspectos relevantes: precio y forma de pago (resolución del contrato en el supuesto de que no se abone lo convenido o, se incumpla con la obligación de remitir el justificante de haber realizado la transferencia); fianza; posibilidad de prohibir animales de compañía, que se realicen agujeros en las paredes, etc; obligación de no realizar actividades molestas y, en caso de incumplimiento, contemplar la posibilidad de dar por resuelto el contrato.

 

Resultado de imagen de apartamento playa    7) He consultado en internet sobre qué es un alquiler turístico y no he entendido qué requisitos debe cumplir para considerarse como tal y, si puedo alquilar o no mi apartamento en vacaciones. ¿Qué es; de qué depende que se califique como turístico; qué implica?

Sinceramente no me extraña que no lo haya entendido bien, puesto que desde la modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 2015 y el continuo desarrollo de normas sobre TURISMO de las distintas Comunidades autónomas el panorama es de todo menos claro.

Los alquileres que se llevan a cabo por un corto espacio de tiempo (apartamentos, viviendas en playas, montañas, medios rurales y en las ciudades) pueden ser:

– De temporada.

– Turísticos.

La diferencia entre uno y otro está en la CALIFICACIÓN ADMINISTRATIVA que se haga de ellas y, que depende de las CCAA, concretamente de la Comunidad Autónoma donde radique el inmueble que usted quiere alquilar.

Sólo podrán calificarse como VIVIENDAS TURÍSTICAS aquellas que presten servicios complementarios tipo hotel como por ejemplo cambio de sábanas, limpieza, etc y sean comercializadas o promocionada en CANALES DE OFERTA TURÍSTICA.

En caso de no reunir ninguno de estos requisitos ya sea porque no se prestan esos servicios o, porque se anuncian de manera distinta ( el “boca a boca” entre sus amistades o, carteles en su ciudad, por ejemplo), sería un alquiler normal de temporada sin sujeción a autorización administrativa ni a las demás exigencias de las leyes sectoriales de turismo de las distintas comunidades autónomas.

Si usted no observase alguna norma administrativa, puede acarrearle la imposición de multas administrativas, pero el contrato que usted firmó es perfectamente válido a todos los efectos civiles y, en ningún caso supondría el “alzamiento” del arrendatario.

Mi consejo es que se informe previamente de la legislación aplicable, los pros y contras de este tipo de alquiler al exigirse una serie de obligaciones administrativas cuyo incumplimiento puede conllevar una sanción y, en caso de necesitarlo, se ponga en manos de profesionales ( Abogados, empresas dedicadas a la comercialización, explotación y mantenimiento de inmuebles, etc).

 

puzzle-654957_1920Con esta entrada hemos intentado ofrecerle unas pinceladas sobre el complejo tema del Alquiler de inmuebles. Dado la complejidad y extensión de la materia, así como por los quebraderos de cabeza que nos puede acarrear si nos surgen problemas consideramos que son decisiones que hay que tomar con unas nociones básicas previas; aunque sin duda, lo más aconsejable es contar con un profesional(ABOGADO) no solo a la hora de redactar el contrato de alquiler u, obviamente en el momento en el que tengamos que acudir a los Tribunales para reclamar nuestros derechos, sino también justo una vez tomada la decisión de alquilar porque “ESTAMOS TANTO PARA EVITAR COMO PARA SOLUCIONAR PROBLEMAS”.

 

Si necesita asesoramiento como que solucionemos sus problemas tanto extrajudicial como judicialmente, póngase en contacto con nosotros por teléfono, facebook o rellenando el formulario de contacto sin ningún tipo de compromiso.

 

 

 

¿Qué es un abogado/a?

Abogado (del latín: advocatus, ‘llamado en auxilio’) es aquella persona que ejerce profesionalmente la defensa jurídica de una de las partes en el juicio, así como los procesos judiciales y administrativos ocasionados o sufridos por ella.1 Además, asesora y da consejo en materias jurídicas. En la mayoría de los ordenamientos de los diversos países, para el ejercicio de esta profesión se requieren estudios universitarios en Derecho —licenciatura en Derecho—, estar inscrito en un colegio de abogados o bien tener una autorización del Estado para ejercer.

El abogado que ejerce de forma altruista por causas públicas es un abogado pro bono, también llamado ad honorem; y el que defiende a los ciudadanos sin recursos es el abogado de oficio o de turno.